Juanetes

Lo que muchos llaman un juanete es realmente conocido como “El hallux valgus”. Un juanete es una protuberancia ósea en el lado del dedo gordo del pie, causada cuando el dedo gordo del pie se mueve hacia el segundo dedo del pie y tiene que ir por encima o por debajo de ella – y un juanete es un síntoma de la deformidad. Esto también puede formar un gran saco de líquido, conocido como una Bursa, que puede inflamarse y dolor. Un juanete cambia la forma general de su pie.

Causa de juanetes

Los juanetes y deformidades de los pies pueden ser causadas por un desequilibrio muscular en los pies o como resultado de un pie plano o arcos caídos que pueden reducir la estabilidad de las articulaciones de los pies y, a su vez conducen a un desequilibrio muscular.

Signos y síntomas de juanetes

Un juanete es el nombre dado a la hinchada, protuberancia ósea en la parte externa de la articulación del dedo gordo. Se forma un juanete cuando los huesos de la articulación en la base del dedo gordo empujándolo hacia el segundo dedo del pie. Esto obliga a la articulación hacia el exterior y la presión resultante entre el hueso y el calzado hace que el tejido se inflame y duela. Calzado ajustado puede hacerlo más doloroso. Esta condición puede conducir a los callos, ampollas y dedo en martillo. Los juanetes pueden ser causados por la forma de caminar y hay un fuerte vínculo hereditario de su ocurrencia.

Prevención de juanetes

El uso de zapatos que le queden bien puede ayudar juanetes empeore, mientras que los productos de amortiguación pueden aliviar el dolor. Si usted sospecha que un juanete formación, consulte a su podólogo para pedir consejo.

Dedos en garra

El Dedo en Garra es una flexión  de la articulación proximal y distal del  2º, 3º, 4º y 5º dedos del pie.

En un principio los Dedos en Garra son una deformidad flexible, que por el tiempo debido a un proceso inflamatorio va produciendo una deformidad rígida. En el momento que esta deformidad es flexible el tratamiento puede ser conservador, como siliconas o plantillas. En caso  de que la deformidad se vuelva rígida el tratamiento será quirúrgico, entonces es cuando se agrava la patología y aparecen los callos a nivel del dorso  y  pulpejo de los dedos. En los casos más graves pueden llegar a ulcerarse y incluso infectarse.

El síntoma de los Dedos en Garra es el dolor, que  se produce por la presión tanto dorsal como plantar del dedo con el zapato.

Cuando la patología empeora,  es más complicado encontrar un calzado adecuado ya que con el tiempo aumentara el proceso inflamatorio y cualquier tipo de roce o presión producirá mayor dolor.

¿Cuáles son las Causas?

La causa más frecuente es un desequilibrio de la musculatura de los dedos. Este desequilibrio se puede producir por un problema biomecánica, o por el uso excesivo de un calzado corto y estrecho. Este tipo de calzado va a provocar que el pie encoja los dedos para poder entrar en el zapato y eso es lo que produciría el desequilibrio muscular.

¿Qué tipo de tratamientos hay?

En el caso de que la deformidad sea leve y no haya callo, el tratamiento seria la realización de una exploración biomecánica para buscar la solución ortoprotésica adecuada. Ya seas unas siliconas o unas plantillas.

Si hay callo, el tratamiento seria la eliminación del mismo. Después habrá que valorar la movilidad de la articulación, realizar de una exploración biomecánica y dependiendo  de la gravedad y el tipo de deformación,  proponer una intervención quirúrgica.

La Solución Quirúrgica:

Hay que realizar un estudio muy minucioso de cada paciente.

Cada intervención se realiza de manera individualizada.

Dependiendo de la situación del dedo y de la patología que encontremos alrededor habrá que actuar sobre tendones capsula articular o hueso.

La intervención se realiza de forma ambulatoria, por lo que el paciente vuelve a casa el mismo día con un zapato especial. Se realiza bajo anestesia local y posteriormente el paciente deberá tomar la medicación  pautada. El paciente solo notara un dolor muy moderado o una leve molestia debido al tipo de cirugía

Deformidad de Haglund

El síndrome de Haglund es una de las causas de atrapamiento posterior del tobillo. Existen varias teorías sobre su patogenia. Según algunos autores, la contracción continua del complejo gemelo-sóleo produce un atrapamiento del tendón Aquileo y la Bursa retrocalcánea contra una tuberosidad posterosuperior del calcáneo aumentada de tamaño.

Otros autores postulan que el proceso comienza por una rigidez externa en el talón, que comprimiría la Bursa retroaquílea contra el hueso; la tuberosidad calcáneo aumentaría de tamaño como respuesta a la irritación crónica, y a su vez vuelve a comprimir la Bursa y el tendón Aquileo, provocando así un ciclo de agresión-respuesta a la agresión-nueva agresión.

Factores predisponentes

Calzado ajustado. De hecho, Patrick Haglund, el cirujano ortopédico que describió por primera vez este síndrome en 1928, destacaba la elevada prevalencia de este entre la «gente culta», pues usaban un calzado muy ceñido para jugar al hockey y al golf.

Un arco plantar aumentado.

Un tendón demasiado tenso y cualquier otra situación que favorezca la fricción entre el tendón y el hueso.

La deformidad de Haglund es una alteración en la morfología del calcáneo, que forma una prolongación ósea vertical en la tuberosidad posterosuperior.

Sintomatología:

El síndrome de Haglund produce una sintomatología orientativa, con un característico aumento de partes blandas en el talón, dolor focal en la inserción del tendón de Aquiles y dorsiflexión dolorosa del pie.

Diagnostico:

Habitualmente el estudio radiológico comienza y termina con la radiografía lateral de tobillo, sobre todo si se aprecia una deformidad de Haglund y alteración en la grasa de Kager. La RM se suele reservar para casos que no mejoran con el reposo o dudosos.

El hallazgo clásico es la tríada tendinitis aquilea, bursitis retrocalcánea y deformidad de Haglund. También se puede apreciar líquido en la Bursa retroaquílea. El tendón de Aquiles está engrosado en su inserción y su afectación puede incluir la degeneración mucosa o la rotura parcial. Como tendinitis insercional, no es raro apreciar edema óseo en la región posterior del calcáneo.

En el diagnóstico diferencial se debe incluir la xantomatosis (produce un engrosamiento parecido del tendón de Aquiles), algunas entesitis (como el síndrome de Reiter), y las artritis gotosa y reumatoide, que pueden provocar un aumento de partes blandas similar.

Tratamiento no quirúrgico

El tratamiento no quirúrgico de la deformidad de Haglund apunta a reducir la inflamación de la Bursa. Mientras estos métodos pueden solucionar la bursitis, no reducirán la protrusión ósea. El tratamiento no quirúrgico puede incluir uno o más de los siguientes métodos:

  • Medicación: Los medicamentos orales antiinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno, pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
  • Hielo: Para reducir la hinchazón, aplique una bolsa de hielo con una toalla fina sobre el área afectada. Use el hielo durante 20 minutos y después espere cuando menos 40 minutos antes de volver a aplicarlo nuevamente.
  • Ejercicios: Los ejercicios de estiramiento ayudan a aliviar la tensión del tendón de Aquiles. Estos ejercicios son especialmente importantes para el paciente que tiene un tendón tenso.
  • Elevadores de talón: Los pacientes con arcos elevados pueden encontrar que los elevadores de talón, colocados dentro del calzado, disminuyen la presión sobre el talón.
  • Almohadillas de talón: Colocar una almohadilla dentro del calzado amortigua el talón y puede ayudar a reducir la irritación al andar.
  • Modificación del calzado: El uso de calzado de talón descalzo o con un dorso suave, evita o minimiza la irritación.
  • Terapia física: A veces es posible reducir la inflamación con ciertas formas de terapia física, como la terapia de ultrasonido.
  • Dispositivos ortopédicos: Estas plantillas a medida para soporte del arco son útiles porque controlan el movimiento en el pie.
  • Inmovilización: En algunos casos puede ser necesario enyesar.

Este cuadro suele ceder con el tratamiento médico conservador. Si a los 6 meses no lo ha hecho, se plantea el tratamiento quirúrgico.

Hallux rigidus

Hallux limitus y rigidus son dos términos diagnósticos que describen una alteración de tipo artrosico de la primera articulación metatarsofalangica que cursan con una disminución del rango de flexión dorsal de dicha articulación.

Causa dolor y rigidez en la articulación, y con el tiempo se vuelve cada vez más difícil de doblar el dedo del pie. “Hallux” se refiere al dedo gordo del pie, mientras que “rigidus” indica que el dedo del pie es rígido. El hallux rigidus es una enfermedad progresiva, el movimiento del dedo disminuye a medida que pasa el tiempo. Hallux rigidus abarca leve a severa artritis degenerativa de la primera articulación metatarsofalángica (AMTF) articulación del pie. Los síntomas pueden variar de leves a incapacitantes.

Los signos y síntomas de Hallux Rigidus:

  • Rigidez en el dedo gordo del pie y una incapacidad para doblar hacia arriba (dorsiflexión). Puede afectar a uno o ambos pies.
  • Un espolón óseo, o el crecimiento excesivo, se pueden desarrollar en la parte superior de la articulación del dedo gordo impidiendo que el dedo del pie se doble al caminar.
  • Dolor en la articulación al caminar.
  • Hinchazón e inflamación alrededor de la articulación.
  • Evitar el dolor en el dedo gordo del pie cambia el patrón mecánico al andar, que pueden conducir a dolor en los tobillos, las rodillas, las caderas y la espalda baja.

Causas de Hallux Rigidus:

  • Función defectuosa (biomecánica) y anormalidades estructurales del pie.
  • Arcos caídos o pronación excesiva de los tobillos.
  • Hereditario – viene de familia y es el resultado de heredar un tipo de pie.
  • Lesiones / actividades o puestos de trabajo por uso excesivo que aumentan la presión sobre el dedo gordo del pie.
  • Las enfermedades inflamatorias tales como artritis o gota.

El tratamiento no quirúrgico del Hallux Rigidus:

  • Medicamentos – medicamentos no esteroides orales antiinflamatorios (AINE).
  • La terapia de ultrasonido Terapia Física.
  • Modificaciones del calzado.
  • Su podólogo le puede hacer una plantilla

Pies cavos

Podemos considerar pie cavo a aquel con un arco interno elevado. Existe un espectro continuo entre un arco normal y diferentes grados de elevación del mismo. La mayoría de los pies cavos severos son fuente de dolores y patología.

Aunque hasta hace poco no se descubría la causa de un pie cavo patológico (denominándolo pie cavo idiopático), en la actualidad en muchos casos se descubre que el origen de la deformidad es una enfermedad neuromuscular. Una de las enfermedades que presenta deformidad del pie de este tipo es el síndrome de Charcot-Marie-Tooth. También los pacientes con poliomielitis en la infancia presentan pies cavos importantes. Además de estas y otras causas neurológicas, el pie cavo puede ser producido como consecuencia de un traumatismo severo de la pierna, el tobillo o el pie, que provoca directa o indirectamente la deformidad.

Por todo lo expuesto en los pacientes con pie cavo severo deben descartarse estas y otras causas, antes de etiquetarlos como pies cavos idiopáticos.

El diagnóstico de un pie cavo es clínico, aunque se apoya en estudios radiológicos. El aumento del arco puede deberse a varios motivos. Pueden existir un exceso de inclinación plantar del primer metatarsiano, desviación en cavo del talón, deformidad de los dedos en garra, rigidez de la fascia plantar o del tríceps sural.

Las radiografías deben realizarse en carga y en descarga. En ellas podemos medir diferentes ángulos entre los huesos del pie, que nos ayudan a identificar cada uno de los puntos en los que existen desviaciones de la normalidad. En algunos casos puede ser necesario realizar otras pruebas diagnosticas.

En cuanto al tratamiento, los pies cavos moderados o leves, que suelen presentar callosidades plantares y metatarsalgia, deben ser abordados inicialmente de forma conservadora, con plantillas, fisioterapia,…

El alargamiento quirúrgico del tendón de Aquiles o del gemelo interno o la Fasciotomia plantar pueden solventar el acortamiento o rigidez de estas estructuras.

La operación de los dedos en garra consiste en el alargamiento o tenotomía de los tendones extensores, y la artroplastia de la articulación interfalángica afectada.

Los pies cavos severos precisan de un abordaje quirúrgico completo que corrija todas y cada una de las causas de la deformidad. En casos avanzados puede ser necesaria la fijación de las articulaciones en la posición más anatómica (triple artrodesis).

Pies planos

El pie plano es un problema del pie en el cual la mayor parte de la planta del pie o empeine se colapsa y queda en contacto con el suelo, muy frecuentemente este arco nunca se desarrolla. El pie plano es un problema muy frecuente.

Hay que tener en cuenta que en los recién nacidos y los niños que están comenzando a caminar, el arco longitudinal no se ha desarrollado y el pie plano es normal. El arco se desarrolla en la niñez y para la edad adulta, la mayoría de las personas han desarrollado arcos normales.

En la mayoría de los casos de pie plano se considera como una variación normal del pie. Muchos de los pies son flexibles y el arco sólo se observa cuando la persona se apoya en los dedos de los pies, en cambio el pie plano inflexible y rígido que produce dolor puede estar asociado con otras enfermedades.

El pie plano a una inclinación del hueso del talón hacia el interior (pronación), lo cual puede comprobarse en los zapatos de niños con pronación cuando se colocan uno al lado del otro, se verán encorvados uno hacia el otro, ya que después de haber sido muy usados, la posición del pie ha modificado su contorno.

Diagnóstico

Tras un somero examen visual el médico podrá comprobar fácilmente la situación de pie plano. Pero debe de saber cuáles son las causas subyacentes. Si se consigue hacer el arco cuando el paciente se apoya sobre los dedos, entonces se dice que el pie es normal y no es necesario realizar un seguimiento posterior.

Por el contrario, si se presenta dolor relacionado con el pie o si no se desarrolla el arco al apoyarse en los dedos, es necesario realizar unas radiografías.

Tratamiento

Cuando se presenta pie plano flexible e indoloro no se requiere tratamiento, pero si se presenta dolor, se puede aliviar con la ayuda de una plantilla ortopédica que se coloca en el interior de los zapatos.

El pie plano rígido o doloroso requiere más estudios y de la evaluación de un médico especializado. En caso de una fusión tarsal, el tratamiento comienza con reposo y posiblemente utilización de una férula. Si no mejora es posible que sea necesaria una cirugía ya sea para resecar el hueso fusionado o realmente fusionar varios huesos en una posición correcta.

En el caso de problemas con el tendón de Aquiles, el tratamiento se inicia con reposo, medicamentos antiinflamatorios, y una férula adicional que se inserta en el zapato a nivel de los tobillos.

Todas las medidas que se puedan hacer sin cirugía darán menos complicaciones, ya que tras la cirugía puede no dar los resultados adecuados y quedar un dolor persistente y otras posibles complicaciones quirúrgicas como infección e imposibilidad de los huesos fusionados para cicatrizar.