PROBLEMAS DE LAS UÑAS

Hongos en las uñas

Las infecciones de las uñas por hongos son también conocidos como onicomicosis. Por lo general es una condición sin dolor, el hongo infecta la uña del pie provocando cambio de color, escamoso, frágil, incómodo y antiestético. La infección de las uñas por hongos es aproximadamente cuatro veces más común que la de las manos y puede involucrar a una parte o toda la uña, incluyendo la superficie de la uña, lecho ungueal y la raíz de la uña.

Las causas de las infecciones por hongos de uñas:

Infección de las uñas por hongos en la uña del pie es más comúnmente causada por una infección por hongos de la piel, como el pie de atleta. Alrededor de un tercio de las personas con pie de atleta también tendrá una infección de las uñas. El hongo que causa infecciones en las uñas se puede encontrar en el suelo, calcetines y ropa. Puede transmitirse de persona a persona por contacto con estos objetos y es altamente contagiosa.

Organismos de infecciones de las uñas por hongos infectando:

  • Los dermatofitos:
  • Trichophyton rubrum o Trichophyton mentagrophytes causan más del 90% de los casos, con T. rubrum siendo responsable de aproximadamente el 70% del total.

  • Las levaduras:
  • Causa alrededor del 8% del total de infecciones, particularmente Cándida albicans.

  • Los moldes no dermatofitos:
  • Causa alrededor del 2% del total de infecciones, por ejemplo, Brevicaulis Scopulariopsis.

Los signos y síntomas de infecciones de las uñas por hongos.

Es poco probable que experimente algún dolor o molestia de una infección de hongos en las uñas, aunque es posible que vea uno o más de los siguientes signos:

  • La decoloración de la uña (de color blanco a amarillo o verde a marrón), parches, rayas o islas.
  • El engrosamiento y la distorsión de la uña.
  • Fragilidad y desmoronamiento, división o picaduras de la uña.
  • Una suave capa de escombros debajo de la uña.
  • Olor desagradable.
  • La uña puede separarse del lecho ungueal.

Uñas encarnadas

La Onicocriptosis comúnmente llamada Uña Encarnada, es una afección bastante corriente que ataca por lo general el dedo gordo, aunque puede afectar indistintamente cualquier dedo.

Es una patología de etiología traumática, y consiste en una espícula o astilla del borde lateral de la uña que se incrusta en el tejido blando del surco. Puede comprometer un solo borde o ambos.

Aunque existen varias causas que concurren al desencadenamiento de esta lesión, el factor principal es la presencia de la espícula, sin ella no hay onicocriptosis.

Hacemos esta salvedad pues hemos observado que con demasiada frecuencia se denomina onicocriptosis a cualquier patología que involucre dolor o inflamación del surco.

En el mecanismo de su producción obran como factores predisponentes:

  • La morfología de la uña, como por ejemplo la uña en voluta o abarquillada.
  • Un dedo gordo demasiado largo o en valgo, que es comprimido en su borde lateral por el calzado.
  • Estructura inadecuada del calzado, muy corto y demasiado puntiagudo.
  • La hiperhidrosis, o el abuso de agua caliente que desvitalizan la piel del surco.
  • La exuberancia del rodete periungueal que presiona sobre el borde lateral de la uña.
  • Patologías ortopédicas que alteran la dinámica y alineación de los ortejos.
  • Traumatismos sobre la uña que provocan ruptura de la lámina ungueal, con su subsecuente distorsión.
  • Infecciones, como por ejemplo la onicomicosis, (infección de la uña por hongos).
  • Y la que a nuestro modo de ver es la causal más frecuente, un inadecuado corte de las uñas.

Estas causas juntas o separadas coadyuvan en la producción de la onicocriptosis, pero reiteramos ellas de por sí no pueden ocasionarla, solo cuando por algún motivo se genera la espícula que es la causa original y protagonista del proceso.

En ciertas ocasiones en las que la uña se presenta frágil y quebradiza, es forzada por la presión del zapato y suele romperse espontáneamente, aunque la generación espontánea no es frecuente, en general obedece a un corte incorrecto, ya sea por parte del paciente o por intervención desafortunada de un profesional inexperto.

Habitualmente la persona que, por alguna de las causas arribas mencionadas, siente molestia en el surco, trata de aliviarse cortando el ángulo de la uña, de tal manera que deja un vértice agudo en el borde lateral.

Si el surco ungueal es lo suficientemente resistente y el calzado no incide mayormente, puede ser que dicho ángulo salga hasta el borde libre sin ulteriores consecuencias.

De lo contrario, en algunos días el dolor se agudizará y el paciente vuelve a cortarse, pero el tejido inflamado le impide ir muy profundamente y por consiguiente hace un corte superficial. Que deja en el fondo del surco la espícula cuya aguda punta se orienta hacia abajo y delante.

Con el paso de los días el crecimiento de la uña la va incrustando en la piel del rodete, hasta producir un foco séptico, debido a la gran cantidad de gérmenes oportunistas que hay sobre la piel, este proceso infeccioso genera un tejido de granulación llamado Granuloma Telangectásico, que se considera un tumor benigno de tipo infeccioso, que progresivamente va creciendo y complicando significativamente el cuadro.

Este granuloma es un tejido esponjoso, muy vascularizado, exudativo y muy doloroso, que en algunos casos puede cubrir incluso la  Lámina ungueal.